Archivos Mensuales: octubre 2011

El punto mágico masculino

El punto mágico masculinoEl perineo es un punto mágico que tiene todos los hombres y es comparable con nuestro famoso punto G. En la antigua china, el perineo era conocido como el “punto del millón de piezas de oro”, porque supuestamente ese era el precio que tenía que pagarle a un maestro taoísta quien quisiera saber dónde estaba el “botón mágico” del cuerpo masculino.

El perineo es la zona de 2 a 3 centímetros que se encuentra entre el escroto y el ano. Cualquier movimiento o presión que ejerzas sobre esta diminuta zona, incrementará su placer, además, es un punto clave para controlar la eyaculación ya que los músculos que controlan la micción se encuentran en esa zona, y son los mismos músculos que, con el debido ejercicio, pueden controlar la eyaculación masculina y hacer que su erección dure por más tiempo.

El perineo puede ser estimulado de dos formas, externa e internamente.  Para hacerlo externamente, pon un dedo sobre el perineo y muévelo circularmente, desde el escroto hacia el ano, presionando delicadamente mientras lo masturbas o le das sexo oral.  Para hacerlo internamente debes introducir un dedo en su ano y acariciar la misma zona , lograrás tocar su próstata logrando el mayor placer físico que un hombre pueda sentir, inclusive podrías hacerlo eyacular sin necesidad de tocar su pene.

Si estás dispuesta a hacerlo, habla primero con tu pareja, hay hombres que por prejuicios no toleran ser estimulados cerca del ano o en el perineo, y mucho menos ser penetrados por sus parejas, ya que erróneamente piensan que es un signo de homosexualidad.  Si tu pareja accede a ser estimulado de esta manera, procura ser lo más sutil y delicada y observar sus reacciones para detenerte en caso de que haya alguna incomodidad.  Si vas a penetrarlo con tus dedos, es recomendable tener uñas cortas, usar lubricantes y un preservativo.  Existen también juguetes sexuales para ellos, diseñados para su satisfacción.

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Las joyas de la familia

Las joyas de la familiaEl escroto y los testículos son dos de las partes más sensitivas que tiene un hombre en el cuerpo, tocar esta parte de sus genitales puede generarle mucho placer o mucho dolor, todo depende de la sensibilidad y pericia que tengas al tocarlo.  Acaricia sus testículos al mismo tiempo que le das placer oral en su pene, es una técnica infalible para incrementar su goce sexual.  Complementa tus caricias con lamidas o suaves chupadas en sus testículos mientras lo masturbas.

Tienes que ser sumamente delicada en esta es zona de alto riesgo, un instante de brusquedad que le haga sentir dolor y habrás perdido toda la sensualidad del momento.  Estira sus testículos suavemente hacia abajo, rodea y presiona el escroto con tus dedos índice y pulgar.  Acarícialos con la palma de tu mano desde el ano hacia la dirección del pene.  Estas técnicas no solo lo harán sentir más placer, sino que servirán también para retrasar la eyaculación si las ejecutas con un poco más de presión.

Observa siempre sus reacciones y déjate guiar por las caricias que más le gustan. Dale confianza y déjalo que se comunique contigo para que te diga si lo estás haciendo bien, o prefiere ser tocado de otra forma.

Luces

LucesLa luz es un detalle crucial a la hora de hacer el amor, evita encender demasiadas luces como si estuvieras en un estadio, o por el contrario, evita una completa oscuridad donde parece que quieres esconderte, deja que haya la suficiente iluminación como para que él pueda verte y ambos puedan ser testigos de sus movimientos.  En el sexo mucha comunicación no se hace con palabras sino a través de los ojos.

A todos los hombres les gusta y les excita ver el rostro y los gestos de placer de su amante, él se deleitara observando como tus senos se mueven al ritmo de la penetración o viendo como su pene desaparece lentamente mientras se desliza por la entrada de tu vagina.  Nunca prives a un hombre de admirar el espectáculo que implica hacerte el amor, recuerda que los hombres son eminentemente visuales.

Juega con la iluminación, prefiere lámparas de pedestal o de velador que iluminan solo ciertos rincones de la habitación, las velas son muy sensuales y resultan favorecedoras para apreciar las texturas y los tonos de la piel, busca efectos diferentes y originales con luces de colores, utiliza bombillas rojos o rosas que produzcan un ambiente tenue y sexy, siempre ilumina lo suficiente para que ambos puedan deleitarse con sus cuerpos, sin que nada de esto resulte molesto.

Ilumina y decora tu habitación adecuadamente, es el escenario donde tú y tu pareja pasarán largas horas de pasión y erotismo.